Conmoción en EEUU: una niña de 12 años murió tras sufrir brutales torturas por parte de su padre y su pareja

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En un trágico caso que sacude a la comunidad del municipio de West Caln, Pensilvania, Rendell Hoagland, de 52 años, y su novia, Cindy Warren, de 45 años, han sido detenidos y enfrentan graves acusaciones tras la muerte de la hija de Hoagland, Malinda Hoagland, de tan solo 12 años. La menor, que fue encontrada en un estado crítico de malnutrición, con múltiples huesos rotos y pesando apenas 23 kilogramos (50 libras), falleció poco después de ser hospitalizada. Las autoridades están considerando imputarles cargos de asesinato, pendiente a más pruebas médicas.

 

Este horrendo caso salió a la luz el pasado 4 de mayo, cuando Hoagland contactó al 911, reportando que su hija estaba inconsciente. Tras el arribo del personal de emergencia a su domicilio, la llevaron al Hospital Paoli, donde su situación se tornó crítica. “Malinda estaba destrozada y apenas viva”, declaró el fiscal de distrito del condado de Chester, Christopher L. de Barrena-Sarobe, que además recalcó la severidad del maltrato al que fue sometida la menor: “Malinda fue sometida a un mal y un tormento que ningún niño debería soportar”.

La investigación reveló perturbadores detalles acerca de las condiciones en las que vivía Malinda. Fue retirada de la escuela a fines de noviembre de 2023 para ser “transferida a una ciberescuela en casa”, un movimiento que, según las autoridades, permitió a los acusados ejercer una violencia inaudita lejos de las miradas del exterior. “Cómo este patrón de abuso existe en América… no tengo la respuesta, pero haremos todo lo posible para que no se repita”, expresó De Barrena-Sarobe, destacando la imperiosa necesidad de prevenir tragedias similares.

Además del desgarrador estado físico de Malinda, la policía descubrió evidencia digital de abusos habituales. En los teléfonos de la pareja se hallaron videos y mensajes de texto que documentaban el encadenamiento de Malinda a muebles y el sometimiento de la niña a ejercicios físicos extenuantes, así como la privación de alimentos. Estas prácticas brutales quedaron registradas en docenas de grabaciones almacenadas, que vertieron luz sobre la sistemática tortura a la que la menor fue sometida.