Terremoto en San Francisco por poco sepulta Serie Mundial de 1989

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Pedro G. Briceño
Santo Domingo, RD

Por primera vez en su historia las Grandes Ligas enfrentan un receso forzado a causa de un virus, tan contagioso que se ha convertido en una pandemia.

El coronavirus estremece al mundo, altamente preocupado por sus efectos, que ha cobrado unas 4,500 víctimas, que tiene a los países tomando medidas que afectan sus economías y al mundo deportivo detenido en casi todas sus disciplinas.

El béisbol es uno de los grandes afectados, extrañamente observado en su más 100 años y ante este paro es buenos recrear aquellos momentos en que este pasatiempo haya recesado por algún motivo que no sea las huelgas ocasionadas por desacuerdos entre patrones y jugadores.

Son mínimos los casos, uno de ellos y el primero fue el terremoto acaecido en Loma Prieta, San Francisco, el 17 de octubre de 1989, que estalló a solo unos minutos antes del inicio del tercer partido de la Serie Mundial, que precisamente ese año disputaban los Atléticos versus los Gigantes, las dos franquicias de esa área en la bahía.

El tercer choque estaba programado para efectuarse a las 8:35 de la noche, hora del Este con Oakland aventajando la misma 2-0 y justo a las 8:04 se produjo el terremoto en el área ubicada a unas 60 millas del Candlectic Park.

El sismo fue de 6.9 en la escala de Richter, duró 17 segundos y esto fue suficiente para que 63 personas murieran, mientras que 3,753 quedarán heridas, destruyeran múltiples viviendas y edificaciones en el área de la bahía, cuyo puente que une a las dos franquicias sufrió severos daños. Billones de dólares se estiman las pérdidas.

Solo 42 personas murieron en el colapso que se produjo en la Cypress Street Viaduct en Oakland, en un alto número de personas recién culminaban de realizar sus labores en el trabajo. El puente de la bahía colapsó y esto hizo que lo jugadores de los Atléticos retornarán a sus hogares vía San José, con lo cual agregaban 90 minutos a su viaje normal.

Suspendido por 10 días

Por primera vez, el gran Clásico Mundial se veía afectado y en este caso fue suspendida durante 10 días, pues el Candlestick Park, hogar de los Gigantes sufrió daños en sus estructuras.

Cuando se produjo el sismo, ya los comentaristas de ABC, Al Michaels y Tim MaCarver habían iniciado la transmisión, El primero le expresó en vivo a los fanáticos que en estos momentos se había producido un terremoto, en tanto el exreceptor pasaba detalles de los dos primeros partidos ya efectuado. Un tercer miembro de la cadena televisiva, el inmortal, Jim Palmer realizaba unas grabaciones. Varios miles de personas ya estaban insertados en el parque.

Mientras que en la cabina próxima, los integrantes de CBS Radio, Jack Buck, Johnny Bench, y John Rooney realizaban una transmisión igual.

Muchos peloteros culminaban sus entrenamientos, Walt Weiss, con solo un juego de experiencia en el Candlestick Park sintió que había caído en un hoyo, José Canseco, quien corría a su lado se sintió mareado y le dijo que estaba enfermo. En el vestidor, Dennis Eckersley se arreglaba el pelo y sintió el espejo moverse rápido.

Amenaza de mudar la serie

Fay Vincent, el Comisionado de Grandes Ligas pospuso de inmediato el tercer partido y al principio se expresó que la serie retornaría en 5 días, lo que desde ya se convirtió en el más extenso receso.

Al principio, Art Agnos, alcalde de San Francisco dijo que se necesitaba de al menos un mes para poder jugar, a lo que Vincent se opuso y amenazó con sacar la Serie Mundial de la ciudad y ya tenía como localidades alterna al Wrigley Field y Comiskey Park en Chicago, El Kingdome en Seattle, El Astrodome en Houston o el Yankee Stadium y Shea Stadium en New York City. Esto trajo una rápida reacción de la ciudad.

Para ese tercer choque, Bob Welch estaba programado para lanzar por los Atléticos y Atlee Hammaker lo haría por los Gigantes, pero ambos estrategas vinieron con sus abridores del primer día, Stewart por Oakland y Scot Garrelts por los Gigantes.

Atléticos barrieron la serie

Los Atléticos conformaban una gran maquinaría, había venido de caer en la Serie Mundial el año anterior ante los Dodgers y llegaban a su segunda presencia seguida, tras vencer 4-1 a los Azulejos de Toronto. De su lado, Los Gigantes habían derrotado también 4-1 a los Cachorros de Chicago.

Oakland barrió la serie 4-0 a los Gigantes, contando con gran actuación monticular de Dave Stewart, quien venía de ganar 21 partidos en la serie regular, obtuvo la victoria en el primer choque por blanqueada 5-0, aceptando apenas cinco hits.