Dos ensayos clínicos intentan determinar si una solución para el coronavirus está en las mujeres

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Ahora dos ensayos clínicos están abocados en confirmar si esto puede ser cierto. Los laboratoristas dosificarán a los hombres las hormonas sexuales durante períodos limitados y esperar los resultados. Por un lado, en Nueva York ya comenzaron a inyectar estrógeno en pacientes masculinos. Lo mismo se implementará en Los Angeles la semana próxima, pero con progesterona, otra de las hormonas predominantes en las mujeres. La esperanza de los médicos radica en creer que podría proveer de mayores herramientas inmunes al cuerpo.
“Hay una diferencia notable entre el número de hombres y mujeres en la unidad de cuidados intensivos, y los hombres claramente están peor. Entonces, algo acerca de ser mujer es protector, y algo sobre el embarazo es protector, y eso nos hace pensar en las hormonas”, dijo Sara Ghandehari, neumóloga y médica de cuidados intensivos en Cedars-Sinai en Los Angeles. Es allí donde se llevará adelante el novedoso estudio. Es que las embarazadas muestran una mayor producción de estas hormonas. ¿Es esta capacidad la que provoca en ellas un COVID-19 leve durante el transcurso del embarazo?
En Long Island comenzó la semana pasada el primero de los ensayos. Allí, en el School of Medicine de la Stony Brook University, un voluntario ya se inscribió para recibir el tratamiento. El prestigioso médico Sharon Nachman es quien comandará las pruebas. Los resultados no serán inmediatos y tardarán unos meses, sin embargo. “Está totalmente listo para usar, que es cómo comienzan a menudo las buenas ideas”, dijo el profesional.
La proporción de muertes entre hombres y mujeres, sin embargo, cambia de acuerdo a la edad. Si bien el número global sigue siendo “liderado” mayoritariamente por pacientes masculinos, luego de pasada la edad de menopausia el número de mujeres que muere por coronavirus aumenta. El debate crece. Algunos científicos creen que se debe al derrumbe de hormonas sexuales reproductivas luego de determinada edad, de acuerdo a The New York Times. Pese a esto, el número de muertes sigue siendo mucho mayor del lado de los hombres.
La doctora Sabra Klein, de la Escuela de Salud Pública de la Johns Hopkins University, explica que esto no necesariamente responde a un fenómeno cronológico, sino que existe algún componente más biológico o genético. “Vemos este sesgo a lo largo del curso de la vida. Los hombres mayores todavía se ven afectados de manera desproporcionada, y eso me sugiere que tiene que ser algo genético, o algo más, que no sea solo hormonal. El estrógeno tiene propiedades inmunomoduladoras, no me malinterpretes. Se podría obtener un efecto beneficioso tanto en hombres como en mujeres. Pero si las mujeres se recuperan mejor a los 93 años, dudo que sean hormonas”.

Un trabajador médico que usa equipo de protección personal cuida a un paciente en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del hospital Sotiria en Atenas (Reuters)

Un trabajador médico que usa equipo de protección personal cuida a un paciente en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del hospital Sotiria en Atenas (Reuters)
El estrógeno puede tener efectos sobre una proteína conocida como enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2). El coronavirus, por caso, usa receptores ACE2 en las superficies de las células como una ruta de entrada, y los ACE2 están regulados de manera diferente en hombres y mujeres. Así lo explicó al diario neoyorquino Kathryn Sandberg, directora del Centro para el Estudio de las Diferencias Sexuales de la Universidad de Georgetown.
El estudio que comenzó en Nueva York requerirá de 110 voluntarios que fueron con síntomas típicos de COVID-19 como fiebre, tos y problemas respiratorios. Podrán participar tanto hombres como mujeres mayores de 55 años. El ensayo clínico lanzado en Los Angeles será menor, con sólo 40 pacientes, todos hombres. Los voluntarios recibirán dos inyecciones de progesterona al día durante cinco días.
Peor en hombres
Hacia mediados de febrero, las cifras eran reveladoras. Alrededor del 80% de las más de 2.000 personas que habían muerto desde que comenzó el brote eran personas de 60 años o más, y el 75% tenía enfermedades previas, como diabetes, según un informe elaborado por la Comisión Nacional de Salud china (NHC). El Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades reveló que aunque los hombres y las mujeres se han infectado en números casi iguales, la tasa de mortalidad entre los varones es 2,8%, en comparación con el 1,7% de las mujeres.
Los hombres también se vieron afectados de manera desproporcionada durante los brotes de SARS y MERS. Más mujeres que hombres fueron infectadas por el SARS en Hong Kong en 2003, pero la tasa de mortalidad entre los hombres fue 50% más alta, según un estudio publicado en la revista Annals of Internal Medicine.
En cuanto al MERS, alrededor del 32% de los varones que lo contrajeron terminaron muriendo, en comparación con el 25,8% de las mujeres. Y no es un rasgo de las enfermedades siglo XXI, ya que los jóvenes adultos masculinos también murieron en una proporción muy superior a las jóvenes durante la epidemia de gripe de 1918.
¿Por qué las mujeres tienden a resistir mejor que los varones este tipo de virus? Los científicos afirman que hay distintos factores que pueden actuar en contra de un sexo y a favor de otro.
Hay un patrón biológico: el cuerpo de los hombres tiende a generar una respuesta inmunológica más débil contra las infecciones. “Este es un patrón que hemos visto en muchas infecciones virales del tracto respiratorio: los hombres pueden tener peores resultados”, sostuvo Sabra Klein, un científico de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, consultado por The New York Times. “Hemos visto esto con otros virus. Las mujeres los combaten mejor”, agregó.
Las mujeres también producen respuestas inmunológicas más fuertes después de las vacunas. Además, tienen mejor memoria inmunológica, lo cual las protege de los patógenos a los que estuvieron expuestas cuando eran niñas.
“Hay algo en el sistema inmunológico de las mujeres que es más exuberante”, dijo Janine Clayton, directora de la Oficina de Investigación sobre la Salud de la Mujer de los Institutos Nacionales de Salud, también consultada por el periódico estadounidense.
Ahora, los médicos de los Estados Unidos quieren determinar si se trata de sus hormonas. Y si ellas pueden ser una posible vía de curar pacientes de COVID-19.